Este postre combina la frescura de las fresas con una textura cremosa y un toque crujiente, creando una experiencia irresistible.
Ingredientes:
- 500 g de fresas frescas, lavadas y cortadas en rodajas
- 250 ml de crema para batir (nata para montar)
- 100 g de azúcar glas (azúcar impalpable)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Galletas tipo María o similar (cantidad al gusto)
- Opcional: hojas de menta fresca para decorar
Instrucciones:
- Prepara las fresas: Lava bien las fresas y córtalas en rodajas. Reserva algunas para decorar al final.
- Bate la crema: En un tazón grande, vierte la crema para batir fría. Con una batidora eléctrica, bate a velocidad media hasta que comience a espesar.
- Agrega azúcar y vainilla: Añade el azúcar glas poco a poco, mientras continúas batiendo a velocidad alta. Agrega el extracto de vainilla y bate hasta obtener una crema firme y con picos suaves.
- Arma el postre:
- En copas individuales o en un recipiente grande, coloca una capa de galletas trituradas en el fondo.
- Agrega una capa de fresas en rodajas.
- Cubre con una capa de crema batida.
- Repite las capas hasta llenar las copas o el recipiente, terminando con una capa de crema.
- Decora: Decora con las fresas reservadas y, si deseas, con hojas de menta fresca.
- Refrigera: Refrigera el postre durante al menos 30 minutos antes de servir, para que la crema se asiente y los sabores se mezclen.
Consejos Adicionales:
- Puedes utilizar otras frutas de temporada, como frambuesas o arándanos, para variar el sabor.
- Si no tienes galletas tipo María, puedes utilizar bizcochos o cualquier otra galleta que te guste.
- Para un toque extra de sabor, puedes rociar las fresas con un poco de licor de naranja o limón antes de armar el postre.
- Si deseas agregarle un poco de chocolate, puedes agregar chocolate derretido a las capas, o virutas de chocolate al final.
¡Disfruta de este delicioso postre de fresas!